Menos aulas y más formación

By madeinmobile   |  

diciembre 12, 2014   |  

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Menos aulas y más formación

Menos aulas y más formación

Por @SixtoArias

Hace meses, impartiendo una clase a futuros emprendedores, me sorprendió un alumno de 25 años que no entendía la palabra academia. Bueno sí la entendía, pero no sabía para que servía una academia. ¿Ir a un sitio? ¿A una hora determinada? ¿Pagar por aprender? ¿A un profesor que no conozco y que nadie me ha recomendado? Nada tenía sentido. Añadió:

– Yo he aprendido a tocar la guitarra eléctrica gratis.

-¿Gratis?

– Sí, sin necesidad de ir a ningún lugar, en mi casa. Las horas que quería yo, los días que quería y como me gustaban mucho las clases, pues quería muchas horas.

– ¿Y ya sabes tocar la guitarra?

– Sí

La desconexión del mundo educativo con la realidad ha llegado al punto que un especialista en psiquiatría lo denominaría paranoia o alucinación. Educan y transmiten conocimientos y aprendizajes para que sean utilizados en un mundo que ya no existe.

Imagínate esta escena:

– Hola buenas, vengo a matricular al niño.

– Bienvenido

– Resulta que el niño es un fenómeno con la música y desde los cuatro años toca el piano. ¿Puedo ver el menú de clases para colaborar en la formación de mi hijo?

– ¿Cómo dice? En este centro no hay menú. Esto no es un restaurante. Las autoridades educativas diseñaron los programas formativos hace unos cien años y salvo pequeñas actualizaciones, es lo que seguimos enseñando.

– Y; ¿a nadie le importa qué les interesa a los niños, cuáles son sus facultades, cómo explotar sus talentos, enseñar diferente para que aprender sea divertido, entretenido, apasionante, qué oportunidades van a encontrarse, cómo hacer que les guste la lectura, dónde seguir formándose?.

– No

– ¿Y porqué no se cambia?

-Porque así ha sido siempre.

– Buenos días.

– Buenos días.

¿Y cómo se comete este flagrante error social? Se enseñan materias que alumnos odian mayoritariamente. Salvo en contadas excepciones, este sentimiento de odio lejos de disminuir aumenta. Entre sus consecuencias, el cierre mental para darle más oportunidades a materias tan maravillosas como la Filosofía, siempre y cuando no sean impuestas con libros de texto.

Cero espacio a la participación, cero espacio a la creatividad, cero espacio para la innovación, cero espacio a la improvisación. Nula responsabilidad con el progreso del grupo, del equipo frente al progreso individual.

Los exámenes no son pruebas, son torturas. O respondes a lo que pregunto o sufrirás las consecuencias de volver a estudiar lo mismo que he conseguido que odies por los siglos de los siglos. Exámenes rígidos, no participativos. ¿Porqué es únicamente el profesor el que crea el examen? ¿porqué no lo evalúa toda la clase?

Planes, planes, planes, pero no experimentos, pruebas, tests. Cerrazón frente a apertura.

Memorizar por encima de todo, aunque sin necesidad de comprender o de asimilar. Nunca nadie tendrá una millonésima fracción de memoria que uno de los mejores profesores de la historia, al cual, de momento, le han prohibido el acceso a las aulas: Google.

Encerrar en un aula con cuatro ventanas durante ocho horas al día a un niño de doce años escuchando a cinco o seis profesores repetir un discurso reciclado por décadas, con una metodología no reciclada, es como ponerle una camisa de fuerza a una ardilla.

Ese mismo niño al llegar a su casa, en esas horas de libertad condicionada a volver al mismo aula, al día siguiente en cuarenta o cincuenta minutos, ha conquistado dos imperios, visto varios vídeos y buscado en Google Maps a dónde se ha ido su amigo Manolito de viaje con sus padres.

Ya, esos imperios son en un vídeojuego, dirá alguno.

¿Y qué? se trata de escenarios tridimensionales de altísima calidad en el que se pueden observar los bajos relieves de los templos de Persépolis mientras los soldados del imperio persa se defienden de sus conquistadores los griegos a las órdenes de Alejandro Magno. ¿Qué no se aprende jugando? ¿Quién lo ha dicho?

Así pensamos nosotros que debe ser la formación profesional:

  1. La educación ha cambiado.
  2. Los horarios y la dedicación los decides tú.
  3. No tienes que ir a un sitio para formarte
  4. Aprende por ti mismo
  5. Si aprendes por ti mismo, aprendes mejor
  6. La formación tiene que ser asequible
  7. La formación es una inversión
  8. La formación tiene que ser continua
  9. Internet es la mejor fuente de conocimiento de la humanidad
  10. La formación es para todos

Estamos dando los primeros pasos en desarrollar nuevas fórmulas de formación profesional. Aquí está el resultado de una de las primeras, esperamos que te guste.

Por cierto, si quieres observar como serán los colegios del futuro y como deberían ser hoy, aquí tienes un interesante vídeo.

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